
El martes estuve en la playa con mi perra. En una de las pocas que quedan a las que puedes llevar al “no le abandones” sin tener problemas con la poli.
En la mayoría de las playas está prohibido llevar al perro. Así, sin más. Prohibido perros.
Prohibir es la forma más rápida, cómoda y, ya de paso, injusta de evitar problemas.
Por qué prohibir a los perros ir a la playa?
Con qué derecho?
Un perro o cualquier otro animal no necesita permiso de los humanos para darse un chapuzón, correr o revolcarse en la arena, escarbar, jugar y disfrutar de la playa.
La playa está ahí tanto para el perro como para el hombre. No pertenece a ninguno de los dos. Pero ambos pueden disfrutarla por ser habitantes de la Tierra.
Quién nos dio el derecho, la propiedad, la autoridad, sobre ella?
Nadie nos lo dio. Simplemente nos lo tomamos por la cara.
Lo otro, lo de que el perro moleste es ya otra historia.
Es una cuestión de educación y sentido común. De conocer a tu perro y saber hasta donde puede llegar.
De ser cívico y respetuoso. De tener claro que si la caca de tu perro se queda en la arena es porque eres un guarro de mucho cuidado, y ahí sí deberían ponerte una buena multa, a ti, el dueño, el humano.

Prohibir es humano.
Los animales no entienden de prohibiciones.
Dejémosles al margen.